Interés simple
El que se calcula siempre sobre el capital inicial, sin sumar los intereses ya generados. Crece de forma lineal, no exponencial. Información general.
Qué es Interés simple
El interés simple es la modalidad de cálculo en la que los intereses se aplican únicamente sobre el principal original durante toda la operación, sin reinvertirse. Si prestas 1.000 € al 5% simple, ganas 50 € cada año, ni más ni menos.
Cómo funciona
El interés total es: capital × tipo × número de periodos. A 3 años al 5% simple sobre 1.000 €, son 150 € de intereses. En interés compuesto serían algo más (157,63 €) porque los intereses generan intereses.
Por qué es importante
Aparece en algunas operaciones de corto plazo y en ciertos cálculos de demora. Compararlo con el interés compuesto ayuda a entender por qué el largo plazo y la reinversión marcan la diferencia en el ahorro.
Datos clave
- En el corto plazo, la diferencia entre interés simple y compuesto es pequeña; en décadas, enorme.
- Muchos productos de inversión publicitan rentabilidades compuestas, no simples.
- Los intereses de demora se calculan a veces de forma simple sobre el capital pendiente.
Preguntas frecuentes
¿Interés simple o compuesto?
Simple: intereses solo sobre el capital inicial. Compuesto: también sobre los intereses acumulados. A largo plazo el compuesto siempre da más.
¿Dónde se usa el interés simple?
En operaciones a corto plazo y en algunos cálculos de intereses de demora o financiaciones puntuales.
¿Es mejor para mí como deudor?
Si debes dinero, te conviene que sea simple; si ahorras, te conviene que sea compuesto.